Arquitectura Sustentable
Edificios y espacios urbanos sustentables
 
 
 

UN GIGANTESCO PROYECTO PARA UNA GRANJA URBANA EN  NUEVA YORK

Dragonfly

El arquitecto belga Vincent Callebaut ha realizado este proyecto para la ciudad de Nueva York que, más allá de su estudiado diseño, pretende ser un estímulo para un movimiento más amplio de habitantes urbanos decididos a cultivar sus propios alimentos en forma orgánica y biológica.

La idea no es utópica, aunque lo aparenta, sino que posiblemente sea la forma más utilizada de aprovisionamiento de alimentos básicos en un futuro no muy lejano en que el impacto de la huella de carbono sobre la producción alimentaria, convertirá en viables todos aquellos alimentos que se produzcan muy próximos a los lugares de consumo sin largos traslados en barcos, camiones o aviones que consumen energía y contaminan.  La reciente normativa de la Unión Europea que obliga a la certificación de alimentos e incluye la huella de carbono entre los indicadores a tener en cuenta, son un indicio en este sentido.

El cultivo en pequeñas parcelas o en minúsculos terrenos no es novedad en muchos lugares. En las afueras de Londres, por ejemplo, llaman la atención pequeños galpones precarios que a lo lejos y a primera vista se asemejan a nuestras conocidas “villas” pero que en realidad son los lugares en donde agricultores de fin de semana guardan sus herramientas con las que trabajan pequeñas parcelas que alquilan para este fin. Son terrenos que algunos propietarios subdividen en minúsculas porciones y alquilan a habitantes urbanos felices de esta oportunidad de estar en contacto con la tierra y la naturaleza, y que abundan tanto que no es posible pensar que sólo sea el hobby de un grupo de neuróticos, sino que ya es un principio de movimiento que crece en forma ininterrumpida. Podemos recordar también la afición de tantos italianos por cultivar verduras y especias hasta en las macetas y que los franceses se autodefinen como agricultores por encima de cualquier otra definición.

Por lo tanto pensar que fondos de manzana, balcones y terrazas pueden llegar a ser pequeñas huertas y granjas en un futuro muy próximo no es descabellado, además que contribuiría a darle mas sentido productivo a las llamadas “terrazas verdes” que hoy por hoy, aparte de su intención “ecologista” no han superado su propuesta inicial de ser elementos decorativos de costoso mantenimiento.

En su proyecto, V. Callebaut se acuerda de todos aquellos habitantes urbanos que no tienen un pequeño lugar a mano y propone para ellos una gigantesca huerta en pisos con forma de vela de 600 m. de altura y 35 ha. de superficie total en donde los interesados compren o alquilen su terrenito en altura. Qué mejor que la hasta hace poco ciudad líder en rascacielos como Nueva York para este propósito y dentro de ella; nada mejor que la isla Roosevelt – frente a Manhattan - para instalar el edificio-granja. Quizás en la actualidad, otras ciudades como Tokio, Hongkong o Singapure podrían disputarle a Nueva York el honor de ser las primeras ciudades necesitadas de construir estas inmensas “huertas colgantes”.

De rigor que en esta propuesta se busca la autonomía energética, el reciclado de los deshechos, huella ecológica cero y autoaprovisionamiento del agua necesaria. El empleo de determinadas técnicas de “sustentabilidad” no deberían llamar la atención de nadie, no hay otra solución. Lo que ahora importa difundir, discutir y reflexionar es acerca del dónde y el cómo.

Bienvenida esta propuesta de liberarnos de las comidas rápidas y los paquetes de congelados, de los productos transgénicos y de la dictadura del mercado que impone que comer, como vestirse, en donde divertirse y, por supuesto, como pensar.

Para aquellos que quieran conocer más de este proyecto, incluimos esta dirección de Internet: http://vincent.callebaut.org/page1-img-dragonfly.html



Volver a Ideas Proyectuales